lunes, 27 de mayo de 2013

La muerte se sirve fría


El otro día, debido a la muerte de un pariente cercano tuve que acercarme a uno de los tanatorios que tenemos en Madrid. Lugar curioso en el que se suele emitir la frase “no somos nadie”, y donde unos lloran,  otros miran, y otros curiosean.

¡Descubrir  la cara de la muerte como valioso objeto de venta fue todo un descubrimiento!
Allí, no sólo hay vendedores de coronas, y chicos que te entregan publicidad sobre la floristería de turno, sino que también, una revista, si es que así se la puede llamar, te da la despedida con un “Adiós” (ese es su nombre) antes del fatídico final.

En este panfleto se pueden encontrar desde anuncios de hornos crematorios que dan fe de “su gran experiencia y calidad” a la hora de combustionar cuerpos ajenos y no tan ajenos, hasta artículos que hablan del transporte funerario o la tanatopraxia como técnica “ideal” para dejar a la “persona fallecida acondicionada y conservada, tal como fue...y no como un mero cuerpo a merced de la degradación física”.

Pues que quieren que les diga, yo reclamo una muerte digna; sin conservantes ni aditivos. Bastantes aditivos tenemos que poner en nuestra vida diaria, como para que en nuestro último descanso no nos dejen dormir en paz.

Yo no quiero que maquillen, ni que limpien, ni reconstruyan mi cuerpo. Tampoco pido que lo combustionen para que no quede nada de mí. Sólo pido como último adiós, un beso, una humilde despedida y que mi cuerpo vuelva a la tierra para convertirse en el alimento, que quizá algún día, permita hacer brotar una semilla.

viernes, 26 de abril de 2013

La belleza, epidemia del siglo XXI



¿Las mujeres nos hemos vuelto locas o qué? Cada vez estamos más obsesionadas con estar perfectas. Es llegar "la operación bikini" y en el cerebro femenino resuena el "bang" de la cuenta atrás. Adelgazar a toda prisa, lucir piernas de vértigo (sin un pelo y con el láser o la fotodepilación hechas a toda máquina y nunca mejor dicho),  presumir de piel bronceada, o mostrar impecables las uñas de las manos y de los pies, son la dura penitencia estival para que se obre el milagro del cuerpo ideal . 

Entre los consabidos mandamientos preveraniegos no falta el principal precepto: "la crema anticelulítica",  a la que se le asignan poderes mágicos como quitar la piel de naranja, aún a sabiendas de que este problema tiene difícil solución (no vaya a ser que luego funcione después de todo). Por si todo eso no fuera suficiente, ahora las revistas también recomiendan cuidar el busto y el escote con la que está cayendo.



Reportaje que emití sobre el cuidado del escote

Está claro que el culto a la belleza es la epidemia del siglo XXI. Una epidemia de la que ya fueron partícipes las estrellas de Hollywood de los años cincuenta  gracias a la cirugía estética.

De sobra conocido es que gracias a este invento, Marilyn Monroe y Marlene Dietrich, se hicieron su nariz más chata, Rita Hayworth se cambió la forma del nacimiento de su cabello en la frente, y otras actrices de la época no dudaron en hacerse varios retoques para conseguir unos senos más voluptuosos o una cintura de avispa que tan de moda estaba entonces.
 

Lo que antes se contemplaba como un lujo sólo accesible a ricos y famosos se ha convertido, hoy por hoy, en una práctica al alcance de la clase media debido a las nuevas facilidades de pago que ofrecen las distintas clínicas. Todo esto ha contribuido a  convertir la belleza en un negocio muy rentable que crece como la espuma y cuya demanda no ha bajado precisamente a pesar de la tremenda crisis que estamos viviendo.
 
Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, "España  es el país europeo donde más intervenciones se realizan" y en el ranking mundial ocupa el tercer puesto después de Estados Unidos y Brasil. Sólo en el año 2004, trescientos cincuenta mil españoles desembolsaron más de mil millones de euros para retocarse alguna parte de su cuerpo en el quirófano.
 
Las operaciones más demandas por las mujeres españolas son la rinoplastia, el aumento de pecho y la liposucción.


La creciente preocupación por la apariencia física según diversos estudios sociológicos, se debe a la presión que ejercen los medios de comunicación(no nos olvidemos que cada vez contienen más anuncios relacionados con la moda y la salud) así como a la opinión generalizada de que los guapos tienen mayores oportunidades a la hora de trabajar y relacionarse

Siendo así, y viendo que la imágen importa tanto a la hora de conseguir un empleo que ahora tanto escasea, no es extraño que la cabina del médico estético haya sustituido al diván del psiquiatra.

martes, 23 de abril de 2013

Distintas formas para evadirse de la realidad

Hoy martes, día del libro, me he propuesto empezar mi blog. A través de esta bitácora mostraré mis distintas experiencias con la escritura. Todo como si fuera un juego. 

Con pequeños relatos, cuentos, o como lo llama Gianni Rodari, "Gramática de la fantasía", quiero exprimir mi tiempo libre, divertirme cocinando el arte de la escritura y sumergirme en las infinitas posibilidades que ofrece internet para como dice el título de este blog "ser una escapista de la realidad que está ahí fuera".